Abandono.

Esta palabra es sorprendente.

La definición oficial: «Dejar sola o sin atención ni cuidado a una persona, animal o cosa». Hasta aquí… nada nuevo.

Pero su etimología muestra algo más: «Dejar en poder de alguien» (á bandon).

Cuando se usa habitualmente esta palabra se asocia a alguien que se queda «sólo»; sólo, suelto, desamparado, aislado, vulnerable, una víctima…

Pero en el segundo caso, aparece otro protagonista más: alguien a quien se le deja un poder. Así que está el que se queda sin y está el que se queda con. Ya son dos protagonistas entre los que hay el intercambio de un poder…

Cabe preguntarse ahora si el abandonado tal vez ha permitido (consciente o inconscientemente) entregarle a un tercero el poder de actuar en su nombre, de decidir por él/ella. La próxima vez que salga esta palabra a escena, tal vez pueda contemplarse al personaje abandonado como el único responsable que se despreocupó y consintió que otro (abandonador) ocupara su sitio y decidiera en su lugar. Y este matiz lo cambia todo…

Porque con engaño o consentido, el abandono permite darse cuenta de que en cualquier caso, se puede recuperar de nuevo ese poder. La pesada carga del abandono lleva consigo el potencial de atenderse, hacerse cargo, ocuparse uno de sí mismo/a y transformarse en un ser empoderado.

http://etimologias.dechile.net/?abandono

ABANDONO: 68/82.28; A(1) VA (e)N modo “DONO”; NADA B(Ve) ON O(xígeno)

Comparte

guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios

Otros artículos

La Oveja Negra.

A todos nos suena ese personaje marginado de la familia, que va contra lo establecido,

Suscríbete a 4 Voluntario

Recibe los artículos por email

×

Hola! ¿Cómo podemos ayudarte?

×