«Marco de la puerta» (lgc)

Vayamos al contexto: tenemos a una persona que llega del trabajo a su casa y encuentra que le han hecho 6 marcas simétricas (como de punzón) en la puerta. Al momento se inquieta y toma las medidas oportunas que le dicta su sentido común: llamar por teléfono a quien le aporta mejorar su seguridad; policía, cerrajero, conserje… Después de esto, ya con la biología calmada, puede mirar más en detalle. Las marcas en realidad, estaban en el marco de la puerta. Este detalle llama su atención y decide abrirlo:

MARCO DE LA PUERTA: 159 / 192.39

159 es la barra TAL. Momento de asumir los alcances y la comprensión que se tiene del hecho acontecido. Me muevo dentro de mi alcance: ¿qué puedo hacer? (las llamadas de teléfono para resolver hasta donde pueda en ese momento) y acepto el límite: la incertidumbre de no saber quién o para qué hizo eso en la puerta.

Vamos con la lupa: 19239. Leído desde el pasado (de izda a dcha) tenemos 1, el receptor, delante de 9 23 9. El 9 (propósito) tiene dentro el 23. El universo base 23: lo que se siente (2) es validado por la percepción (3) que está condicionada por un programa inconsciente, dándole todo el poder al plano 2 que es emocional. Así se valida lo que se ve fuera. 2 utiliza a 3 para validar lo externo.

Visto de derecha a izquierda se lee 9 32 9… Y aquí se lee el universo base 32 en el que la neurología (3) llega antes y ve a 2 (emoción) como el circuito que le informa de dónde se ha activado un programa. La sensación (2) es un «avisador» al propósito (9) que justamente, «rodea» a 23-32, del receptor (1). La neurología, la interpretación (3) está ahora utilizando a la emoción (2), la química disparada por el programa activo para precisamente, detectarlo.

Lo ocurrido en el contexto puede interpretarse con una lógica referenciada en el pasado, como un disgusto, un golpe de mala suerte, una contrariedad molesta (23); pero desde otra lógica que se referencia en el futuro, puede aprovecharse esa contrariedad para despegarse y «abrirla»; hacer una lectura distinta que muestra (32), recuerda y conduce a la conexión interna que «se salta» al programa que activa el malestar, el conflicto. En ambos casos tomo medidas pero sólo en uno, mi biología se ve afectada justo el tiempo necesario para resolver, sin arrastrar la carga de esa emoción más allá.

El Marco de la puerta, crea un Marco nuevo a la experiencia. Ese 951 es visto desde «arriba» como un viaje del receptor al propósito pasando por una lógica vieja (el propósito, el loop); y visto desde «abajo» 159, un viaje del receptor hacia el propósito, en anticipación; un enorme recurso.

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